Escucha Paliativa
© Mikel R. Nieto 2026

Investigación

La etimología de la medicina remite al «arte de curar», pero no todas las prácticas médicas curan realmente. Si algo caracteriza a la medicina moderna no es únicamente su capacidad de curar, sino también la de producir pacientes, definir patologías e, incluso, dejar de escuchar a quien padece y, en ocasiones, quizá también a la verdad de su experiencia. La cuestión es dónde nos situamos ante unas prácticas médicas que deberían atender y saber escuchar a la persona y no únicamente a su cuerpo.

¿Dónde queda la subjetividad humana en la atención médica? ¿Qué significa ser paciente hoy y cómo somos atendidos y escuchados cuando lo somos? ¿Qué formas de violencia velada pueden operar en el diagnóstico y qué consecuencias tienen sobre los cuerpos y las vidas?

El sonido crea una forma de inmersión que compromete no solo al cuerpo propio, sino también nuestra relación con el dolor ajeno. Escuchar el sufrimiento del otro no significa apropiarse de su experiencia, pero sí dejarse afectar por ella, porque la escucha no se limita a la audición: desborda la percepción auditiva, atraviesa los cuerpos y pone en cuestión nuestros juicios como personas y como sociedad. Aquello que dejamos al margen de la escucha, aunque permanezca dentro de nuestro campo perceptivo, revela también los límites de nuestra atención. De ahí una pregunta central para esta investigación: ¿qué significa escuchar el dolor de los demás?

Quizá algunas respuestas se encuentren en aquellas prácticas médicas en las que la curación ya no es posible, como la medicina forense o los cuidados paliativos: disciplinas atípicas capaces de atender, sin poner remedio, algo que desborda el cuerpo humano, el lenguaje, la identidad y nuestra propia subjetividad.

Estas son algunas de las cuestiones que están en diálogo en la presente investigación, algunas incluso a corazón abierto, para hablar de lo inevitable y escuchar aquello que permanece innombrable en la experiencia humana.

Quizá también sea bueno aprender a escuchar y a ser paciente.