¿Cómo escucha un cuerpo inmerso en la experiencia del dolor y se sabe finito?

Un recorrido en primera persona por la experiencia de un cuerpo paciente, articulado mediante un diario personal, una serie de textos breves y un extenso ensayo un audiovisual en tres actos


“El dolor siempre ocurre en singular”

Chantal Maillard

El dolor es una experiencia singular y que se vive siempre en singular. Padecer nos sitúa, a veces, frente a la finitud y nos implica, muchas veces, aprender a ser pacientes. Del dolor –dicen- que puede brotar un cierto conocimiento situado que puede servir –con suerte– para aprender a vivir más y mejor.

"Hemen", que en euskera significa "aquí", refleja ese conocimiento situado en el lugar donde el dolor se convierte en una experiencia presente y da buena cuenta de ciertos aprendizajes y saberes: un saber esperar y saber escuchar lo que muchas veces no queremos oír.

Hemen es un cuerpo con tres órganos que dialogan entre sí:

Diario de un cuerpo paciente parte de experiencias reales de dolor y enfermedad. Narrado en primera persona, describe las transformaciones del cuerpo y de la subjetividad utilizando la escritura como forma de memoria, sino como una suerte de conjuro, para dar voz a esa experiencia que siempre deseamos olivdar.

Cuerpo, escucha y finitud reúne una serie de textos sobre la escucha entendida como fenómeno acústico, forma de conocimiento y práctica de atención y cuidado en la experiencia del dolor y del saberse finito para aprender a ser paciente.

Escucha Horizontal es un ensayo audiovisual dividido en tres actos y construido a partir de estos textos. La obra propone una escucha lenta y atenta a la impermanencia y a la experiencia del dolor y de la finitud en relación con la horizontalidad que muchas veces el cuerpo requiere por la enfermedad.

Estas tres partes de un mismo cuerpo plantean y parten de una misma cuestión: ¿cómo podemos escuchar un cuerpo que duele y se reconoce finito?


“Hemen maiz, hiltzen naiz”

Gabriel Aresti

Nota: El poema podría traducirse como: Aquí muero a menudo, muchas veces o frecuentemente.